El Maltrato: Mujeres/Hombres
Mujeres del mundo; todas nosotras, las que somos madres, esposas, o novias; las que tenemos el corazón lleno de sentimientos nobles, el alma grande y la conciencia limpia; que somos gracias a Dios la mayoría, a las que Dios en su amor, sabiduría e infinito poder, nos eligió para materializar la vida humana; no debemos someter nuestra integridad, a los vejámenes por los que el sexo “fuerte” (hombre) nos somete, por un machismo torpemente equivocado con el cual, algunos nos demuestra orgullosamente, con golpes, insultos, e intimidaciones de toda clase. Actos salvajes que al parecer elevan sus egos hasta sentir que les cabe en sus cuerpos; esto es, en cuanto se refiere a la parte física, por que si hablamos de la parte psicológica el maltrato es tal , que a muchas de nosotras nos hacen encaminar los pasos hacia las clínicas de reposo: ¡CUIDADO! Esto es gravísimo, por consejos de un gran medico, no debemos de llegar tan siquiera hasta la puerta de estos centros clínicos, ya que ello con lleva, según sus palabras, a perder contacto con nuestros hijos, las que los tenemos, las que no los tienen, con sus seres queridos. Y claro esto a ellos les complacería mucho.
Pero queridas mujeres y hombres que son maltratados, no debemos aceptar, ni permitir los maltratos, tanto físicos como tampoco psicológicos, porque no son justos y porque tenemos que queremos mucho a nosotros mismos, como debe de ser siempre. Por esta misma razón, con serenidad en lo posible, y mucho valor, poner a funcionar todas las capacidades de los que Dios nos doto y que son muchísimas, para pensar y realizar, orar y solicitar de Dios mucha sabiduría para ponerlos en su sitio; ya que, como madres y esposas, nos sometemos muchísimas veces a sus maltratos, con el convencimiento de que con esta actitud estamos protegiendo a nuestros hijos por que no les falte un techo, un plato de comida y otras necesidades más, y eso hablando de los padres que aunque sea económicamente son responsables que en realidad son muy pocos.
Pero esas son necesidades que con trabajo, esfuerzo y amor, nosotras las podemos cubrir, además tenemos confiadamente la ayuda de Dios, además porque esta demostrado de los que somos capaces de hacer, cuando de nuestros hijos se trata. En cambio ellos, se inutilizan, la mayoría no saben hacer nada, son cobardes para con uno y para cumplir bien como responsables de sus hijos: (hacerles de comer, bañarlos, vestirlos, soportar sus gritos, o llantos cuando juegan o cuando están enfermos y muchas situaciones que requieren de mucha paciencia y del amor desbordante de una madre); en cambio ellos para con sus victimas, o sea la mayoría de nosotras las mujeres; son chantajistas, humillantes, atrevidos, y en general diría yo: son crueles en sus actos e intensiones. Por ello, no debemos por ningún motivo que no sea justo, atarnos a ellos, por chantajes con respecto a lo económico, y aun, mucho menos por miedos, o temores infundados, pues nosotras somos como se dice hoy en día, personas integrales: trabajamos, atendemos nuestros hijos, el hogar en general con todos los quehaceres que esta atención implica, educamos a nuestros hijos lo mejor posible, porque, la educación no la reciben del colegio sino de sus padres en la casa; en el colegio reciben conocimiento que no es lo mismo, entonces el buen o mal comportamiento de las personas en general, viene de esa educación que aprendieron en su infancia con sus padres; pero los buenos o malos sentimientos dependen a mi modo de pensar; de la conciencia de cada persona. De igual manera los consentimos, mimamos, les damos buenos consejos, también les corregimos sus faltas, en fin, tratamos de darles de nosotras lo mejor que podemos, hasta muchas ocasiones olvidándonos de nuestras mismas necesidades, todo para que estén lo mejor posible; que en algunos momentos sin querer de pronto fallamos en algún detalle, pues lo creo normal porque no somos perfectos, somos seres humanos como todos, pero como madres, tratar de comer los menos posibles, ellos son nuestra vida, alegría y esperanza, son nuestra fuerza al caminar.
Aunque no siempre podemos darles riqueza material, al contrario, es poca la dotación física, todo depende del conocimiento salarial a nuestro esfuerzo en el trabajo, pero Dios nos multiplica y es por eso que lo poco se convierte en mucho, para proveerles lo que podemos, pero con amor, dedicación cuando las circunstancias lo permiten, porque a veces nuestro trabajo nos quita el tiempo mejor para estar con ellos, pero todo lo hacemos por ellos, por su bienestar y protección, porque ellos son el regalo mas bello que Dios haya dado a nuestras vidas.
También sucede algo bastante sorpresivo para mi modo de pensar, como para muchas personas como pienso yo; y es que vemos que los novios hoy en día son mas marido y mujer, lo que no pasaba antes; los novios eran verdaderamente novios, y los esposos si eran marido y mujer y mal o bien se comportaban como tal; de tal forma creo que por este comportamiento tanto de ellas como ellos, pues se ha perdido el debido respecto y por esta razón o mejor situación permisiva, el hombre especialmente, ha tomado a esa mujer como si fuese un objeto que el compro, por lo tanto se convence en muchos de los casos de que él es su dueño violando todos sus derechos como persona y además libre, por lo tanto se tomas atribuciones que no les corresponden; he leído en los periódicos, al igual, he escuchado algunos testimonios sobre los comportamientos deshumanizados de ellos hacia ellas, con la terrible sorpresa de estas “novias” se sienten inexplicablemente atadas a ellos y sus maltratos, con tanta intimidación que no son ya casi dueña tan siquiera de su propia voluntad; como también increíblemente existen parejas en las que ellas son los verdugos.
¡POR DIOS!; estas situaciones no hay que soportarlas y menos vivirlas por miedo, o por cree que somos incapaces para buscar y darnos la tranquilidad que merecemos, en especial para nuestros hijos. Veamos; les voy a contar de acuerdo a mi modo de pensar y analizar estos comportamientos tan reprochables: para mi, estas actitudes de maltrato radican en una marcada ignorancia, pésima educación, egoísmo, envidia, machismo e inconciencia; ¿por qué? Simplemente porque esas personas se sienten apocadas, disminuidas ante nuestra capacidad y nobleza, lo cual produce en ellos o ellas, ira incontenible, la que combinan con sentimientos de venganza, que como seres irracionales, descargan sobre nuestras vidas, causándonos en lagunas de las veces daños físicos o psicológicos difíciles de reparar, algunos de ellos completamente irremediables, la mayoría de ellas, por no decir todas injustificadas y sin la misma consideración.
Están son algunas de las razones, por las cuales no es lógico, ni correcto aceptar estos comportamientos.
Dios nos ama tanto a todos, especialmente a quienes le correspondemos de corazón, por lo tanto se que a Él no le agrada estas situaciones, entonces debemos hablar con Él y pedirle que nos ilumine, aconseje y guíe, con el propósito de tomar determinaciones definitivas. ¿Por qué? Porque Él quiere que seamos felices, que tengamos nuestra alma, corazón y espíritu, tranquilos, en paz, además de una mente limpia y despejada.
Cuando Dios puso al hombre como cabeza y a la mujer le dijo que debía ser sumisa a su marido, no quiso decir, que al hombre por ser cabeza responsable; tenia la autoridad para maltratar a su antojo a su familia, como tampoco que la mujer es su sumisión tendría que recibir ese maltrato sin poder decir nada. Dios, es un Dios de amor, paz y justicia.
¡Ojo! Todas las mujeres u hombres que están siendo victimas de maltratos, deben orar y acudir a Dios por sus consejos, como también a las autoridades terrenales si es el caso.
Piense que usted es única(o) en el mundo entero (cada ser humano, somos únicos), por lo tanto, debemos tener valor y mucho amor por nosotros mismos para conservar en lo posible, y en excelente estado muestra integridad, esto quiere decir: dan a Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Bueno mis queridísimos lectores, espero con este articulo, pueda contribuir a animarlos a que hagan una buena reflexión para que con ella tomen conciencia para con sus hijos y ustedes mismos y pensemos:
Si estoy feliz y tranquila(o) eso mismo proyecto hacia los que me rodean, pero; de igual forma, si estoy triste y amargada(o), esa tristeza y amargura la transmito a los demás y será de igual forma tremendamente negativo para mi vida.
Por: Maria del Carmen Santacruz